Se consolida metodología de evaluación de los syllabus para fortalecer la oferta de los recursos bibliográficos que requieren estudiantes y profesores de las Bibliotecas PUJ.

En el año 2015 se creó el cargo de Desarrollador de Colecciones en la Biblioteca General con el fin de que un experto identificara y ejecutara un proceso específico de evaluación de colecciones bibliográficas [1] de las Bibliotecas PUJ para garantizar la disposición de los recursos bibliográficos y satisfacer las necesidades académicas, científicas e investigativas de la comunidad educativa javeriana.

Dado que se debe garantizar que los recursos sean idóneos, actualizados y pertinentes, una de las tareas que se proyectó para este nuevo cargo fue la de evaluar el componente bibliográfico de los syllabus [2] de los diferentes programas académicos con los que cuenta la Universidad. Este componente representa todos los recursos en bibliografía que un estudiante utiliza para el apoyo de determinada asignatura y que las Bibliotecas PUJ gestionan para que estén a su disposición.

Por lo anterior, en 2016 se hizo una prueba piloto de evaluación con la Facultad de Psicología. Cristian Chisaba, Desarrollador de Colecciones desde julio de 2018, retomó esta prueba. Explica: “se recibió la información del componente bibliográfico de los syllabus, se hicieron preguntas que respondieran a los resultados que esperamos de la evaluación. Luego, llevamos la información a un Excel, la gestionamos y, finalmente, utilizamos el software de inteligencia de negocios, Power BI, para visualizar la información y generar el reporte con los resultados”.

Posteriormente, gracias a la apertura de nuevas especializaciones de la Facultad de Medicina y a la gestión de Libia Marcela Hernández, bibliotecóloga asignada a esta facultad, se realizó la evaluación de los recursos bibliográficos propuestos para estos programas académicos y el de las asignaturas de diferentes departamentos de la Facultad de Medicina (como el de Epidemiología Clínica y Bioestadística). “En total, realizamos siete evaluaciones de bibliografía de syllabus que nos permitieron hacer todo el flujo, identificar tiempos y decir con exactitud en cuánto podíamos dar una respuesta de acuerdo a las asignaturas del programa”, dice Chisaba. De manera que todo este proceso fue clave en el desarrollo de la metodología de trabajo.

Aplicación de la evaluación a los syllabus de todas las facultades

A finales de 2018 se vio la oportunidad de “plantear la evaluación del componente bibliográfico de los syllabus en el marco de la actualización que ya estaba proyectando la Universidad y resultó ser un proceso mucho más óptimo y organizado que el que habíamos planteado inicialmente, entre otras razones, porque nos permitió tener la bibliografía real de los programas de formación. Además, no es lo mismo tomar un departamento uno a uno a tomar una facultad completa. Por ejemplo, un título puede estar presente en varios departamentos y eso nos puede arrojar otro tipo de resultados”, dice Chisaba.

La prueba piloto realizada en el Departamento de Epidemiología fue presentada a las directivas de la Facultad de Medicina, al director de departamento y a los directores de los diferentes programas de posgrado, al CAE+E y a la Vicerrectoría Académica con resultados satisfactorios que funcionan como muestra de la metodología que se aplicará a la evaluación de la bibliografía de todas las facultades.

En general, estas pruebas piloto demostraron que los informes arrojan resultados importantes tanto para los procesos internos de las Bibliotecas PUJ como para las facultades de la Universidad. Estos permitieron identificar no solo el material bibliográfico que poseen las Bibliotecas de la Universidad frente a lo referenciado por las facultades en sus syllabus, sino también los recursos bibliográficos con los que no se cuenta y cuánto costaría obtenerlos. A su vez, proporcionan a los funcionarios de las bibliotecas oportunidades de mejora para definir procesos de descarte, diseñar nuevas estrategias de adquisición de estos recursos y para plantear estrategias de apoyo a los procesos de docencia e investigación (por ejemplo, enseñar a los docentes la referenciación de la bibliografía en los syllabus). Incluso, las evaluaciones implementadas han permitido determinar que el informe sirve de diagnóstico para definir estrategias en conjunto con la misma facultad. “Nos dimos cuenta de que nosotros podemos identificar que existe una versión de un libro más actualizada en el mercado, pero a veces los docentes consideran que una versión anterior es más completa y eso debemos trabajarlo con ellos”, aclara Chisaba.

Una vez la Vicerrectoría Académica y el CAE+E recopilen la información de la bibliografía de los syllabus de todas las facultades, la enviarán a las Bibliotecas PUJ y se procederá a iniciar la evaluación de todas ellas con el fin de entregar resultados en el segundo semestre de 2019.

[1] Según Eugenio Tardón: “La colección o fondo bibliográfico es el conjunto de materiales bibliotecarios que la biblioteca pone a disposición de los usuarios”. Tardón, E. (2018). Gestión y evaluación de colecciones: selección y adquisición. Recuperado de: https://fbd.ub.edu/poldoc/sites/fbd.ub.edu.poldoc/files/fitxers/tardon_es.pdf

[2] Syllabus o sílabo es el contenido del programa de cada asignatura. Incluye: objetivos, contenidos temáticos, estrategias pedagógicas, evaluación y bibliografía de la asignatura de interés.

En la foto: Cristian Chisaba, desarrollador de colecciones, y Libia Marcela Hernández, bibliotecóloga asignada a la Facultad de Medicina, revisan el informe de evaluación de syllabus que se realizó para el Departamento de Epidemiología Clínica y Bioestadística.

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